Justo ahora no sé qué pensar, desde niños nos impusieron una
manera de ver al mundo, verlo de una manera “lógica” siempre imponiendo la “realidad”
como única verdad , ya fuera palpable o visual ante lo cotidiano. Ahora, con
cierto criterio propio y dejándome llevar por teorías que rayan en lo absurdo
para muchas personas, me e dado cuenta que nada es verdad, todo puede ser una
mentira, una ilusión. Podríamos ser simples maquetas ¿Pero producto de quién o
de qué?
Hace algún tiempo tuve la oportunidad de leer “Las enseñanzas de Don Juan” en el relato de
Carlos Castañeda se plasman las instrucciones de un viejo al norte de México,
que le invita a probar lo que teóricamente nombraron como “realidad no
ordinaria”. Son instrucciones para desprenderte del mundo, influenciado con estímulos
de la misma tierra, como el peyote o los hongos. En cuanto leí eso no pude
dejar de pensar en las simbiosis que se producían cotidianamente en la naturaleza.
Como cuando un árbol depende de una ardilla para propagar sus semillas para
poder renacer en un lugar lejos de su alcance, los dos tienen un fin común,
alcanzaron un nivel simbiótico a manera inconsciente, la ardilla consigue alimento
y el árbol consigue su preservación. Nosotros, como humanos tenemos una
herramienta muy rara, al menos para nuestro planeta, conseguimos la
inteligencia.
En experiencias personales con alucinógenos, me di cuenta
que lo que se crea con esos estímulos es una “realidad” diferente, no común,
pero no por ello es falsa. Los ojos, nuestros reflectores, crean situaciones
poco convencionales, la mente se sumerge en su propio interior para alcanzar
niveles de percepción distintos y muy personales, es una simbiosis, como la del
árbol con la ardilla.
Pensando en esto, reaccione y percibí que nada es como
siempre te dijeron que tenía que ser, sabemos cómo se ve y como se siente, pero
jamás nos hemos tomado el tiempo de conocerlo de verdad.
¿Quién somos en realidad? ¿Cuál es la razón de conocer estos
estímulos? ¿Por qué se niegan tanto en mantener ilegal lo que podría ser la
herramienta para llegar al siguiente nivel? ¿De quién dependemos para poder
alcanzarlo? Cuándo la muerte nos alcance ¿En realidad seremos desplazados del
universo? ¿O nos convertiremos en el titiritero? ¿Seremos acaso comparables con
las células cancerígenas en un cuerpo desvalido y vulnerable?
Se que mucho de esto no tiene el mayor sentido, pero como diría
Don Juan “El mundo es un lugar misterioso”
M.H

No hay comentarios:
Publicar un comentario