martes, 11 de junio de 2013

Natural

Un perro sucio y apestoso decidió sentarse aun lado de mi, yo estaba postrado en una banqueta que olía a orines. El peludo amigo volteo la mirada hacia la botella de agua que tenia entre las manos, lo primero que hice fue reír de mi miseria, nuestra miseria. Las personas con cierto raciocinio criticamos el mal manejo de la cultura colectiva y la "maldad" que algunos otros pueden tener en su sangre, no notamos lo simple que es la naturaleza. Un cocodrilo esta condenado a estar escondido entre los pantanos con el único objetivo de poder acechar presas para así comer a diario, nosotros tenemos música. Un ciervo esta condenado a buscar pasto fresco en medio del horrendo sol para llenar su barriga, nosotros tenemos literatura. Una cebra esta condenada a cuidar su espalda de las feroces fauces de una manada de leones, nosotros tenemos unos cuantos asesinos. Un pez esta condenado a deambular por las oscuras aguas del océano sin las mínima pisca de conciencia, nosotros tenemos arte. Ese pequeño y mal oliente perro estaba a condenado a tener sed, rodeado de todos esos inconscientes simios bípedos sin las mínima pisca de sentido común y yo, yo tenia agua.

Manuel Hernández  

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